Este
es un mes muy especial… hace una semana cumplí 32 años y ayer logré mi
primera carrera de 10k. Me hice la promesa de comenzar nuestro blog antes de
que terminara el mes, así que hoy comenzamos y les voy a compartir la
experiencia de mi primera carrera de 10k.
Ayer fue un gran día! Logré mis primeros
10k!!
Desperté a las 5:45am con sensaciones
encontradas de nervios, miedo, emoción y entusiasmo. Me preparé, desayuné un
cuarto de bagel con mermelada y un poco de Nutella y luego me fui a CU.
Llegando allá me encontré con mi papá que también estaba listo para conquistar
sus primeros 10k :) y con mi esposo (que es mi héroe! él se había ido a correr
a las 5:30am y ya estaba en CU después de haber corrido 21k…amazing).
Escogimos la 4ta Carrera Aserta 10k 2014.
Llegamos a tiempo (muy importante) pudimos disfrutar de toda la temática que montaron para la carrera (nos gustó mucho y la pondremos en nuestro calendario) y
comenzamos a calentar (ejercicios de lubricación y 8 min de trote). Nos
formamos en la salida y COMENZAMOS.
El km1 fue subida, leve pero al fin y al
cabo subida, de repente sentía que todos me pasaban (y yo pensaba: corre a tu
ritmo...no importan los demás…) una mamá con su hijo de como 10 años, gente más
joven y más grande que yo, etc., pero yo seguí a mi paso. Mi papá venía unos
cuantos metros atrás, así que sabía que veníamos juntos, eso me reconfortó
mucho.
Por el km3 vi que se separaban los
caminos para la carrera de 5k y de 10k. La mayoría se fue para la de 5k y
caminata familiar, entonces entendí porque me pasaban. Decidí que yo estaba
administrando mi energía porque sabía que correría más de una hora (hace apenas
3 semanas una hora corriendo era MUUCHHO y ahora correr 1 hora es algo
totalmente manejable) y que lo mejor que podía hacer era recordar que el reto
era conmigo.
Para el km4 se me comenzó a dormir el pie
izquierdo leve. Afortunadamente ya había sentido eso en los entrenamientos así
que seguí adelante y Siddhartha (que nos acompañó durante toda la carrera
echándonos porras y tomando fotos...después de 21k corridos...soy tu fan amor!)
me comenzó a dar serenata corredora para que me animara, lo cual funcionó de
maravilla porque además olvidé el cansancio y tomé mi paso :).
Cuando me di
cuenta ya iba entre el km6 y el km7 comenzó la subida leve y varios corredores
comenzaron a caminar. Yo los veía y comenzó una lucha en mi mente, por un lado
había pensamientos que decían ya me cansé me duelen las piernas y es subida, no
hay problema si caminas un poco para reponerte... y otros pensamientos que me
decían: sigue corriendo, sí puedes! para eso has entrenado, aquí es donde se
prueba el entrenamiento... hice un silencio por un momento y escuché mi cuerpo,
descubrí que mi respiración estaba bien, mi energía también, mis piernas se
sentían adoloridas pero manejable...eran mis pensamientos los que me estaban
saboteando, así que agradecí por tener un corazón fuerte, una buena condición y
una mente ganadora y silencié todos esos pensamientos saboteadores y seguí
adelante. Encontré a una chica que iba caminando y le dije: ¡Tú puedes, no te
pares! Se animó y comenzó a correr junto a mi, yo escuchaba su respiración forzada
y le dije: ¡Encuentra tu paso, no te sofoques y no te pares, sí puedes! Ella
bajó el paso y luego lo aceleró de nuevo y unos metros más tarde ya no pudo
más, comenzó a caminar y escuché como me gritó: ¡Gracias!
Esa experiencia me hizo valorar y entender la
importancia del entrenamiento ya que me dio: 1) buena condición 2) conocer mi
cuerpo 3) conocer mi ritmo 4) manejar mi mente.
¡Gracias a que había entrenado estaba logrando seguir corriendo cuando
otros ya no!
Con la mente clara de que todavía faltaba
la subida del jardín botánico iba administrando mi energía e imaginando como
iba a llegar a la meta con los brazos arriba conquistando esta prueba. Esa
visión me llenó de energía durante esa última subida y me ayudó a sobreponerme
al dolor que me comenzó a dar en las plantas de los pies. Era un
ardor....uuuffff enorme! Ya no sabía si pisar de lado o con el talón... lo
único que pensaba es: ¡Sólo hasta el siguiente poste, vamos , vamos! veía el
siguiente poste, luego el siguiente... así hasta que terminó la subida, estaba
en el km9 y gracias a Dios comenzó la
bajada.
Pensé: ¡Esta carrera es mía! Agarré fuerzas, volteé a ver a mi papá y
vi que venía junto conmigo atrás, le sonreí a Siddhartha y comencé a correr más
rápido... sin importar el dolor apreté el paso y corrí ese último km con todo
lo que tenía.
Crucé la meta con todo y con la plena alegría de que le estaba
poniendo una palomita más a uno de mis sueños!
Definitivamente la vida siempre te da más
de lo que le pides; crucé la meta y unos segundos después volteé y vi cruzar la
meta a mi papá también! ¡Eso sí que no tiene precio!! Ver que mi papá esté
logrando su primera carrera de 10k junto conmigo es lo mejor! Estoy muy, muy
orgullosa de ti papá y feliz de que estemos juntos en este camino.
Me siento agradecida porque este año tomé
la decisión de ser más disciplinada, congruente, saludable, próspera, feliz y
lo estoy logrando. Agradezco al universo que en mi vida haya personas tan
maravillosas como mis papás que siempre me apoyan y ahora se han unido en esta
nueva aventura, Fher Salazar nuestro coach que con sus entrenamientos y su
confianza hemos logrado pasar de 1km a 10 kms en 2 meses y medio, Araiz Arriola
que me ha inspirado para retomar mis sueños, creer que puedo ser la mejor
versión de mi misma y que además ahora se está convirtiendo en mi amiga; y mi esposo Siddhartha que es el amor de mi
vida, su presencia en mi vida y su fe en
mi me hacen querer ser mejor cada día, me inspira a cruzar nuevas fronteras y
me acompaña en mis nuevas aventuras, es el mejor médico, cuando me lesiono me
ayuda a recuperar mi bienestar y es el mejor compañero de vida.
Hoy también he conquistado mis miedos y
pensamientos negativos, he conquistado mi voluntad, el amor por mi misma y
logré cruzar la meta!!






















